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FanFic 29 – Destinos.

Por: NezumiTachibana.

Los actos de la vida siempre son diferentes, muchos hacen cosas buenas sin darse cuenta, los destinos de algunas personas están entrelazados, los une la amistad, el amor, incluso el odio llega a unir personas, pero no hablemos de destinos, nunca conocemos el nuestro, por eso la vida es tan emocionante.

Los mejores años de vida de un alguien siempre son los primeros momentos, el primer viaje, la primera navidad, ese regalo que siempre cuidas por siempre, Kian es una persona abierta, un chico dulce y tierno a la vista de todos, aunque muchos lo confunden de género.

A veces, incluso los niños más lindos sufren, y esa es la peor parte de la vida.

  • ¡Hey, tu! ¡Niñita! – Si había alguna persona que fuera mala, esa era Brian Palm, un niño de trece que era lo suficientemente grande a su edad para poder atemorizar a otros, tomo del brazo al pequeño castaño de diez
  • ¡No soy una niña! –A Kian le molestaba que lo confundieran con una niña, no era que se sintiera mal por su aspecto, le gustaba, pero la forma en que Brian lo decía no le gustaba, tampoco como lo molestaba

El parque en la tarde siempre estaba lleno, lamentablemente para Kian, esa tarde no lo estaba, solo había unas cuantas personas, alrededor de las siete de la tarde siempre se vaciaba, y ahora ahí estaba, con el dolor en su brazo por el agarre de Brian, seguramente se formaría un morado, lamentablemente él sabía que no sería el único que tendría esa tarde, siempre era lo mismo, siempre estaba solo.

Escapar de su niñera era algo que hacía con frecuencia, esta vez lo había llevado a un parque junto a Pochie, su chihuahua de tres meses, él amaba los chihuahuas, eran tan tiernos y pequeños que le inspiraba protegerlos, le gustaba mirar la naturaleza, por eso había huido, claro que había tomado a Pochie, Kat nunca lo dejaría solo.

Kat había leído lo suficiente para saber que algunas cosas pasan porque tienen que pasar, como “El patito feo”, su cuento favorito de pequeño, donde el patito huía de quienes lo rechazaban, y se encontraba con mejores aves, los cisnes que fueron su familia, en ese momento no pensó que había huido de su niñera hacia la parte de árboles en el parque, para encontrarse con una niña siendo molestada por un niño, si Kat sabía algo, era que debía ayudar a quienes lo necesitaran.

  • ¡Suéltala! –Kat había corrido con todas sus fuerzas mientras gritaba, pero mientras se acercó, se dio cuenta de la gran diferencia de estatura entre él y el atacante
  • ¿Tú quién eres, cuatro ojos? –El niño pelirrojo había lanzado al suelo a la niña, y se concentró en él, Kat sabía que tenía que huir pero vio como la niña aún no se levantaba, tenía que asegurarse que estaba bien y poder irse juntos –¡Contesta! –El niño se acercó a él y lo golpeo en la mejilla, tirándolo al suelo, sus lentes se le cayeron, y vio algo borroso, él no era alguien de peleas, recogió sus gafas y se empezó a levantar, sabía que habría más golpes, o eso creyó
  • ¡Déjalo! –La niña se había levantado, Kat se dio cuenta de que no era una, sino un niño, le pareció un lindo niño. El pelirrojo volteó a ver a su primera víctima
  • ¡¿Qué dijiste, niñita?!

 

Kian no creía lo que estaba haciendo, pero ese niño, lo había protegido, ahora debía devolverle el favor, era lo mínimo que podría hacer, se empezaron a escuchar ¿ladridos? volteo y visualizo a un pequeño cachorro entre los arbustos a unos metros. Si Brian primero se acercaba a él, después de ver una presa más pequeña cambio de dirección.

  • ¡Pochie! – El niño de lentes trato de ir al cachorro, pero volvió a caer, Kian debía hacer algo, corrió lo más rápido que pudo hacia el cachorro, lo único bueno de ser pequeño, era ser más veloz, tomo al cachorro entre sus brazos, justo al momento en que Brian llegaba

Todo pasó muy rápido para Kat, vio al sujeto grande ir hacia su Pochie, después al niño correr y tomarlo entre brazos, y salir corriendo, con el otro detrás.

Amaba jugar solo, eran solo él y su balón, le gustaba el básquet, pero no era tan bueno como en los videojuegos, sus padres estaban cerca de la cancha, habían ido por bocadillos, siempre que querían un día de naturaleza iban a algún parque, él prefería la casa, pero estaba bien para un cambio, según sus padres, que a sus diez años no hablara con muchos era malo, a él le gustaba estar solo y los demás niños eran molestos. Micca se preparó para tirar, y talvez hubiera logrado el tiro, si alguien no hubiese chocado con él.

El balón quedo a la deriva, se levantó lentamente y observo a una ¿niña?, no, no era una niña, era un niño, con un perro entre sus brazos.

  • ¿Estás bien? –Micca rápidamente se levantó para ayudar al otro y le ayudo a levantarse ofreciéndole su mano –Debes fijarte por donde vas– Micca no acostumbraba sonreír, pero el niño se veía asustado, talvez por el golpe, pensó Micca -¿Estas bien?
  • No – Micca vio que el niño observaba a sus espaldas con miedo, cuando volteo se encontró con un chico grande

Micca no sabía que pasaba, pero entendía algo, el niño estaba asustado del chico, sentía el leve temblor a la mano que el castaño se aferraba.

Kat se levantó y corrió en la dirección de los otros dos, tenían a Pochie, salió a una cancha de básquet, y observo como el pelirrojo estaba frente a otro niño pelinegro y este sostenía la mano del castaño que tenía a Pochie, se acercó a donde estaban y rodeo la escena, para acercarse por el otro lado, así que quedo detrás del pelinegro y a lado del castaño.

  • ¿Así que ahora son tres? – El pelirrojo lo observo, pero Micca no tuvo miedo, se sentía bien proteger a los otros dos, aun no sabía que había pasado, pero había observado a otro niño acercarse a ellos
  • Así es – El niño recién llegado era quien había contestado, a Micca no le gustaban los problemas, pero sabía que era lo correcto, esa voz se lo había confirmado

Kian observo como el pelinegro fue sujetado por Brian y lo tiraba, se acercó a él, pero el pelinegro fue más rápido y se levantó solo, mientras intentaba dar un golpe inexperto al pelirrojo, Brian lo detuvo y lo volvió a tirar, el castaño a su lado se apresuró e intento golpear a Brian, pero tampoco lo logro, Brian también lo tiro, Kian vio cómo se acercaba a él pero no quería huir esta vez, dejo al cachorro en el suelo, y corrió hacia la pelota.

Sin embargo no la alcanzo, antes de ello, Brian lo tomo de la ropa y lo tiro, le dolía todo.

  • ¡Déjalos! – Micca vio a sus padres correr hacia ellos, el pelirrojo se detuvo antes de golpear al castaño, y también observo a los adultos, el padre de Micca lo tomo de un brazo, sin ser brusco, simplemente para retenerlo – ¿Dónde están tus padres? – Su padre estaba furioso

Una señora se les acerco, mientras el hombre detuvo al pelirrojo, Kat aún se sentía mal, pero sabía que todo había terminado.

  • ¿Están bien? – Pregunto mientras revisaba rápidamente al pelinegro, que intuyo era su hijo, tenían el mismo color de ojos, un lindo color negro griseado
  • Estoy bien, gracias señora – Kat se separó para ir por Pochie, lo sostuvo en sus brazos, fue en dirección al castaño, que ahora se encontraba sentado en el suelo, el señor se había llevado al pelirrojo, y al parecer lo estaba regañando
  • ¿Estás bien? – El castaño lo observo desde el suelo, el chico tenia rasgos finos, pero tenía determinación, le agradaba, era lindo
  • Creo que si ¿Cómo está el cachorro?
  • Pochie está bien, es muy valiente – Kat sonrió con tenuidad, se sentía bien, el castaño en el piso también sonrió

Cuando su madre termino de revisarlo, fue hacia los otros dos niños, y a recuperar su pelota.

  • Hola, soy Micca – Después de todo lo sucedido, aun no sabía el nombre de los otros dos, así que se presentó primero
  • Gracias Micca, soy Kian– Contesto el castaño mientras se levantaba de su lugar
  • Yo soy…
  • ¡Kat! – El nombre del tercero fue dado por una voz de una chica
  • Soy Kat – Pronuncio mientras daba la vuelta para ver de frente a la chica que acaba de llegar
  • ¿Dónde te metiste? ¿qué estabas haciendo? ¿qué te sucedió? – La chica parecía desesperada, mientras revisaba a Kat
  • Estoy bien, Rebecca – A pesar de todo, Kat parecía tranquilo, aun con los rasguños, parecía que estaba bien
  • Sí, claro, llamare a tus padres – Rebecca se alejó a hacer una llamada, seguramente a los padres de Kat

Los tres niños se vieron, estaban despeinados, habían corrido y peleado juntos, y acababan de conocer sus nombres hace algunos instantes. Micca tomo su pelota y les sonrió.

  • ¿Quieren jugar?
  • Claro – Los castaños respondieron al unísono

Hay encuentros que son tan inusuales que parecen únicos, los destinos de las personas están entrelazados, esos tres niños tendrían un futuro juntos, la amistad era un fuerte lazo, no estarían solos nunca, las amistades hacen familias de por vida, y las risas de los niños jugando garantizaba una gran amistad destinada.

Aún les faltaba mucho por vivir.

 

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